Después de  años de presentarte diariamente en una oficina, decides emprender o encuentras un puesto que te permite trabajar desde casa. Finalmente te conviertes en el dueño de tu tiempo, te olvidas de las reglas de vestimenta, de los horarios fijos y de esos compañeros pesados que discuten sobre temas banales a primera hora de la mañana. 

¿A qué te dedicas? Soy freelance

Los primeros días lo pasas genial. La idea de trabajar en pijama y tomar un buen desayuno es lo mejor de tu semana. Mientras tanto, tu pareja o familia no entienden nada, para ellos lo que estás haciendo no se llama trabajar.  Que va.  Estás en casa y te imaginan en la cama leyendo, con la video consola o navegando por tus redes sociales.  Eso ya no te gusta mucho.  Cuando vas a una cena, te enfrentas a la pregunta incómoda: ¿Y tú, a qué te dedicas?  Soy freelance. Soy consultor externo. Tengo una Startup.  Si tu respuesta es alguna de estas, ¡felicidades!, la gente “normal” te mirará con compasión.  Pobre, pensarán. Y tú, viendo sus caras de preocupación y con el orgullo levemente tocado, intentarás reivindicar el tema con un “me va fenomenal”,  independientemente de que sea verdad o mentira.

Sí amiga o amigo freelance, emprendedor o remote worker que trabajas cómodamente desde el calor de tu hogar, estás siendo maltratado por los estereotipos de la sociedad.

Oye, que vienen a revisar la caldera…y como estás en casa.

Oye, ¿por qué no haces la compra por la mañana?, habrá menos gente… y como estás en casa.

Oye, ¿por qué no lavas el coche?… como estás en casa. Oye, oye, oye….

  • Oye, no te confundas, estoy trabajando.

Si ok, pero oye ¿por qué no aprovechas y …

En fin, batalla perdida.

Tú puedes elegir dónde trabajar

Claro, tú lo has dejado todo por un sueño, y no te vas a rendir fácilmente, aunque la vida te esté empujando nuevamente a ponerte traje, a lidiar con el pesado tráfico y a trabajar por cuenta ajena.  No lo permitirás, aunque… ya empiezas a echar de menos el tener gente a tu alrededor.  La soledad no es buena compañera y necesitas sentirte arropado, ver caras, interactuar, quejarte con alguien, etc.

Alguna vez escuchaste hablar de los coworkings, pero te sonaba a encerrarte en cuatro paredes y a perder la libertad que tanto te costó alcanzar. Tú puedes elegir dónde trabajar.

unA CAFETERÍA WORKPLACE

No hablamos de cualquier cafetería. Nos referimos a un espacio acondicionado. Una cafetería en la que llegas con tu portátil y tienes todo lo que necesitas. Un wifi de calidad, enchufes para cagar la batería y un buen café. Además de todo esto, tienes un sitio cómodo donde estar tranquilamente adelantando trabajo.

En Workat queremos que las personas trabajen en lugares inspiradores. Trabajar en una cafetería es cada día más habitual, y aunque no es un nuevo modelo de oficina, es una revolución del mundo laboral. Según un estudio publicado por Forbes, estos espacios ayudan a incrementar la productividad y motivan a los trabajadores.

¿Conoces cuáles son las mejores cafeterías para trabajar?

Un coworking 

Un coworking es una oficina desde el punto de vista de infraestructura.  Tienes tu silla, tu mesa, tus cajones, tu café, tu impresora, tu wifi,  tu marco con foto familiar, tu todo;  pero no es solo eso.  Un coworking significa pertenecer a una comunidad de gente que piensa y siente como tú.

El primer beneficio de un coworking es que tendrás más equilibrio entre tu vida familiar y laboral.  Te vestirás como quieras y serás libre de darle prioridad a las cosas que creas conveniente.  No tendrás que permanecer sentado ocho horas ni estarás obligado a cumplir horarios.  Los objetivos que tienes que alcanzar te los marcas tú mismo.  Además, en un coworking conocerás un mundo multicultural del que podrás sacar mucho partido. No hay nadie compitiendo contigo, situación muy frecuente en las oficinas tradicionales, por el contrario, encontrarás personas dispuestas a ayudarte.

La filosofía de estos lugares es la colaboración mutua, la cual es muy valiosa y en la mayoría de casos, gratuita. Imagina que te cruzas con un diseñador gráfico que te da recomendaciones sobre tu nuevo logo, o con un emprendedor que ha pasado por lo mismo que tú y te contagie su motivación. Cada persona te podrá aportar algo valioso desde su particular visión, y ellos esperarán lo mismo de ti.

No te quedes en casa

Está comprobado que los grupos diversos son mucho más efectivos y aumentan la capacidad de innovar. En una cafetería tendrás la libertad de trabajar cómodamente en un espacio perfecto para avanzar en tu día a día. Además, en un coworking encontrarás a personas que realmente disfrutan de lo que hacen. Ninguno de ellos está por obligación, por tanto, si acuden a ese establecimiento es porque escogieron ese camino.

Si eres de aquellos que ha respondido a la pregunta incómoda y se ve reflejado en este post, te animamos a salir de casa y a que formes parte de una comunidad que te inspire y apoye tus nuevas ideas. En Workat encontrarás una lista de los mejores coworkings y cafeterías de tu ciudad, en los que podrás empezar a trabajar tu proyecto. La experiencia será muy enriquecedora para tu crecimiento personal y profesional, y “oye”….  te aseguramos que no te arrepentirás.

 

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